AMADO EQUIPO MINISTERIAL

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Anhelaba tanto dirigirme a ustedes; sin embargo no estaba aún preparado. Dios debía hacer algo en mí durante esta primera semana de ministerio en Arecibo antes de poder escribirles como era necesario. Les comparto algo de lo aprendido estos primeros días y espero que les bendiga tanto como a mí. (¿Podrían por favor compartírselo de mi parte a sus respectivas Juntas de Gobierno?)

"Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina (equivalen aproximadamente a 22 litros o 60 libras), hasta que todo fue leudado.” Mateo 13:33

¡Wow!, una poca de levadura que apenas si puede verse, afecta o transforma ¡tanta masa!, nada menos que 60 libras de harina. Es increíble la desproporción. Lo que me llena de esperanza y de seguridad. Entienda esto bien - las tareas o metas que el Reino de Dios persigue siempre representan retos humanamente imposibles y siempre toman tiempo. Sin embargo, tome nota - Dios es imparable. Dios siempre se saldrá con la suya. Además, Dios nunca aparenta tener prisa; a Él le importa no sólo la meta sino también el viaje. Él tampoco gusta de tomar atajos porque va en busca de mucho más que hacernos llegar, él pretende transformarnos. Y siempre hará todo en el tiempo perfecto. Puedes contar con eso. Así que descansa en Dios. Él está trabajando, aun cuando la masa de harina parezca hallarse "reposando". Sigue quieto ante el Señor, sigue soñando, y sigue sirviendo. Por la fe, que no es otra cosa que una serena confianza en Aquel que se la ha ganado ¡y con creces!, ya podemos ver anticipadamente a toda esa enorme cantidad de masa totalmente leudada. Es solo cuestión de tiempo. ¡Que preciosa seguridad! 

Como iglesia, juntos hemos iniciado una nueva aventura ministerial. Y créanme, en días recientes esta pequeña parábola ha informado mi perspectiva pastoral como pocas cosas lo habían hecho hasta ahora. Les invito a hacerla suya durante esta temporada de nuevos comienzos para La Alianza en PR. Como vuestro pastor, les suplico que al respecto me ayuden a elevar al cielo dos oraciones que he hecho mías estos días.

1. La primera surge de la parábola aludida:

"Señor, agradezco que estés trabajando incluso cuando duermo, incluso cuando parece que se adelanta tan poco al hallarnos frente a tareas que lucen inmensas. Enséñame a respetar mis límites así como también esos ritmos y temporadas de vida inherentes a todos. Enseñándonos a vivir desde un lugar de profundo reposo en ti. En el nombre de Jesús, amén."

2. La segunda es una Oración que elevada regularmente nos ayudará a saturarnos del evangelio

(tomada de J D Greear):

"Amado Padre en el Cielo...

No puedo hacer que me ames más, tampoco menos; tu amor es perfecto y me quita todo miedo. En Cristo me das tu presencia y me aceptas; solo ello satisface, pues me imparte gozo sin fin. En Cristo estoy completo, totalmente absorto en tu amor; y así como eres conmigo seré por tu gracia con los demás. Cada día, mediré tu compasión por la cruz de tu Hijo, y tu poder por tu resurrección...amén."

¿Puedo pedirles una tercera oración? Oremos por nuestro Superintendente Felipa y su amada esposa Olga, incluyan además a nuestro pastor Diego Arias (quien por más de diez años fungió encomiablemente como Director de la Oficina de Formación de Discípulos en nuestro Distrito) y su amada esposa Ida. Oramos además por nuestra apreciada Mildred (quien se acogió al retiro en el pasado mes de julio) y su esposo el Rev. Ángel Piñeiro. Estas hermosas familias pastorales buscan la dirección del Señor para esta nueva etapa ministerial en sus vidas. Agradecemos tanto a Dios por todos estos años de servicio entre nosotros y su buen testimonio cristiano en PR y mucho más allá. La Alianza tiene muchísimas razones para sentirse muy orgullosa de ellos. Es por eso que llenos de un profundo agradecimiento los bendecimos, y esperamos que con la ayuda de Dios podamos honrar su legado.

Una última nota:

1. Mi instalación como superintendente será el viernes 16 de septiembre de 2016, en La Catedral de la Esperanza, a las 7:30 pm. Pronto recibirán la invitación oficial. 

Por favor, me encantaría que puedan llegar a esta actividad, será una linda oportunidad para que

Dios siga formándonos. Los necesito a mi lado. Gracias por orar por mí.

¡Los amo porque los amo!

Su presto servidor,

  Javier Gómez, Pastor

Javier Gómez, Pastor

(Algunos han preguntado cómo deseo ser llamado. Por favor, llámenme pastor; es lo que aspiro poder llegar a ser para ustedes).