¿Escogeré amar o dejaré que reine el odio?

Burkina Faso: Confiando en Él en tiempos violentos

 

Cerca de casa

Mi esposo, Kevin y yo estabamos en otro vecindario esa noche, pero en ocasiones hemos cenado en el restaurante que fue atacado. Varioa años atrás, nuestra mission de la Alianza convocó a un Foro Anual en ese hotel.

El sábado en la noche supimos que un compañero de ministerio, Mike Riddering, fue asesinado durante el ataque. El y su esposa Amy, habían servido en  el misniterio  “Burkina con Alas de Refugio”, ayudando a un orfanato y a las mujeres del centro de crisis en Yako, 70 millas al norte de Ougadougou.

Nuestro equipo de Envision Ouaga ha sido buen amigo de los Riddering y en ocasiones hemos colaborado a corto-plazo con el orfanato, al igual que llevando grupos al mismo.  

 El mismo día de los ataques a la cuidad, una pareja Australiana, que ha servido fielmente por décadas en Burkina, fue apresada por extremistas.   Por favor oremos para que Dios proteja y libere pronto a Ken y Jocelyn Elliot. 

 “Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen.”

Es más fácil amar a tus enemigos y orar por los que te persiguen cuando no te sientes muy perseguido – cuando los que te quieren hacer daño están “allá”. Pero cuando están cerca de casa, las palabras de Jesús nos impulsan a tomar una decisión: ¿Escogeré amar o dejaré que reine el odio?

¿Oraré por mis enemigos, pidiendo que Dios que abra los ojos y salve corazones? ¿O endureceré mi corazón y no me importará que se pierdan en la eternidad? 

¿Cómo responderé?

 Puede ser que “amar a tus enemigos” signifique que no nos gustan, que rechazamos lo que hacen. Pero, ¿se duele mi corazón al pensar que enfrentarán una eternidad completamente alejados del Dios?

No se trata de desear justicia. La justicia vendrá, no en esta vida, sino en la próxima. No es una batalla personal – mi soberano Dios tiene el control.

Mi batalla es interna. Cómo puedo responder basado en lo que Jesús ha dicho? ¿Estoy dispuesto a ir por el camino que Cristo nos llamó a andar? En nuestra fuerza  humana, es imposible. Con la gracia de Dios y descansando en Su ayuda, es posible. Él hace toda la diferencia.

 ¡Gracias a todos los que han estado orando! Sentimos esas oraciones y vemos la respuesta en estos tiempos difíciles. Tenemos una paz inexplicable – Dios nos está cargando. 

Quizá nunca entenderemos porque parece que el Mal está ganando, pero si sabemos que en esos momentos Dios está y Dios es bueno. El entiende el "por qué" que nosotros no entendemos, y eso es todo lo que necesitamos.

Escogemos confiar y recordar que Aquél que nos ha llamado a ser fieles, Él hará. (Ver 1 Tesalonicenses 5:24).