Amada iglesia,

Como ha sido cada domingo de mis 22 años entre ustedes, una vez más estoy esperando con ansias que sea domingo. ¿Recuerdan?, ¡La Cumbre es un milagro! ¡La iglesia ciertamente lo es! Hace años dedico mi vida a servir a Dios como pastor de una iglesia maravillosa. Una para la que  llegar a ser una comunidad cristiana bíblica donde se formen cristianos apasionados y fructíferos que honren a Dios y lo den a conocer aquí, allá y en todo lugar, es mucho más que palabras en un papel, es su vida. Estoy tan orgulloso de ustedes. Este domingo la iglesia que tanto amo, en obediencia al Señor de la Mies, estará enviándonos a mí y a mi familia para servir a Dios como Superintendente o pastor general de La Alianza Cristiana y Misionera en PR. ¿Y sabes qué es lo que me llena de grandes expectativas acerca de la próxima etapa en la vida de La Cumbre, a pesar de la tristeza ligada a dejar de ser vuestro pastor propiamente? El que tengo muy claro que Jesús está edificando su iglesia, nosotros solo seguimos órdenes. ¡Crucemos al otro lado!

Los amo porque los amo,

Pastor Javier

PD: espero verlos este domingo, ¡quiero darles un abrazo a todos!