Nuestros Valores

Levantar una nueva generación de hombres y mujeres que sean apasionados por Jesús toma tiempo, esfuerzo, inversión de tiempo, dinero y sobre todo trabajo en equipo. Creemos que para pasar efectivamente a la próxima generación el evangelio de una manera clara y efectiva necesitamos un plan y una estrategia. Nuestros valores respoden a nuestros deseo de establecer un alcance efectivo para nuestros niños y niñas.


Familia

  • Como ministerio somos aliados y trabajamos en equipo con las familias para que lleven a cabo su labor establecida por Dios de levantar a sus hijos para Él (Deuteronomio 6). Creemos que la mayor influencia para la vida espiritual de un niño es su familia. Buscamos que cada hogar se convierta en una iglesia y cada padre y madre un pastor. De la misma manera entendemos la realidad familiar que vivimos como país y creemos que el plan de Dios no cambia y deseamos servir a niños y niñas de familias rotas o desintegradas. 

Contexto

  • Servimos a la Generación Digital (Generación Z), es por esa razón que buscamos hablar su idioma generacional. La enseñanza bíblica desarrollada es relevante a sus vidas, a su generación y etapa de desarrollo, además de ser fundamentalmente bíblica. Esta generación representa un reto social, familiar y teológico. Buscamos comunicar la palabra de Dios de manera efectiva.

BIBLIA

  • La palabra de Dios es el centro de todo lo que enseñamos en el ministerio de niños. Buscamos una generación que lea la Biblia, la conozca, crea en ella como la palabra absoluta de Dios y centro de sus vidas. Deseamos junto a las familias que desde pequeños desarrollen pensamiento crítico basado en una cosmovision bíblica. Creemos que Dios sigue hablando a través de Su palabra y que el Evangelio sigue teniendo un mensaje relevante para sus vidas.

Enseñanza creativa

  • Aprender la Biblia no tiene porque ser aburrido. Enseñamos bajo un formato de enseñanza de aprendizaje activo donde los niños no sólo toman una lección sino que ellos mismos son parte activa de la lección y del proceso de aprendizaje bíblico. Creemos que esta generación necesita un formato de aprendizaje no pasivo. Dentro de la experiencia de formación espiritual del domingo usamos herramientas como arte, ciencia, juegos, grupos pequeños, lectura y memorización bíblica creativo, tiempo de gran aventura (desarrollo de disciplinas espirituales / tiempo con Dios), tecnología (ipads, proyección,etc).

Cuidado pastoral

  • Creemos que la iglesia es como una hábitat donde conviven diferentes especies; los adultos, jóvenes, adolescentes, pre adolescentes y niños. Deseamos que todos bajo este hábitat sean edificados, alimentados y bendecidos en la misma calidad. Es por eso que hemos invertido tiempo, recursos y dinero en el ministerio de la niñez y en sus familias. Además de tener a Gabriela Martínez como directora de la niñez trabajando a tiempo completo, cada domingo los niños tiene en su tiempo de grupo pequeño la oportunidad de ser amados, escuchados, ministrados y celebrados. Buscamos que los niños y las niñas comprendan que no necesitan ser adultos para ser también la Iglesia de Cristo. 

Lugar Seguro

  • La iglesia es un lugar de confianza y vivimos en un mundo roto y corrompido por el pecado, es por esa razón que hemos desarrollado e implantado una Política de Lugar Seguro que busca prevenir abuso físico, sexual, sicológico y espiritual a nuestros menores. Creemos que proteger a nuestros niños es parte integral de bendecirles y ministrarles. El equipo que sirve con los niños recibe regularmente información y entrenamiento sobre esta política que incluye toques apropiados y toques inapropiados. La Política de Lugar Seguro está  visible en diferentes áreas  del edificio donde se reúne la iglesia. 

Equipo de ministros

  • Servimos junto a un maravilloso equipo de hombres, mujeres y jóvenes que aman profundamente a Dios y expresan su pasión por Jesús a través del ministerio con la niñez. Durante el año el equipo se reúne para entrenamiento y capacitación, además de lecturas sobre el ministerio con niños que compartimos en nuestro tiempo de preparación previo al comienzo de cada servicio dominical.